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viernes, 4 de mayo de 2018

Las anécdotas más curiosas del fútbol


Elías Figueroa, el único jugador que jugó en un Mundial siendo ya abuelo.

Pues si. En 1982 el central chileno participaba en el que era su tercer Mundial, tenía 35 años y en un hecho casi insólito ya era abuelo. ¿La razón?, según el mismo Figueroa comentó en una entrevista se casó con 15 años y su hija con 18. A los 35 ya era abuelo.

El Lobo Zagallo y las cábalas ocultas

El Lobo Zagallo fue toda una institución en Brasil. Eso lo sabe todo el mundo, ¿pero conocen lo ocurrido en en la final del Mundial de USA`94?. La final de aquel Mundial tuvo que decidirse en el punto de penalti. Brasil e Italia, habían empatado a cero en un partido farragoso que tenía que decidir quien era el campeón del mundo. Durante dicha tanda de penaltis.

Parreira y el Lobo Zagallo permanecían de espalda durante los lanzamientos cuando el Lobo dijo: “Ahora ya podemos a mirar”. ¿Por qué podemos mirar ya? preguntó un sorprendido Parreira afectado por los nervios propios del momento. Porque Roberto Baggio tiene 13 letras y fallará. Y Baggio falló.


¿Quién es la peor selección del mundo?

Después de la bochornosa imagen de Tahití en la Copa Confederaciones de Brasil, podrían pensar que es la débil selección oceánica pero no, las hay peores y mucho. San Marino ostenta el terrible récord de ser el peor equipo del mundo. Es el combinado nacional que más partidos oficiales ha perdido y también el que menos partidos ha ganado. Tan solo una triste victoria. El resto de su bagaje son cuatro empates y ciento cuatro derrotas en ciento nueve partidos. La selección de San Marino llegó a estar hasta 18 años sin ganar un partido.

William “Fatty” Foulke era un tipo de peso

William ‘Fatty’ Foulke ostenta el récord de ser el tipo más gordo que ha pisado un campo de fútbol. Jugó al fútbol durante los primeros días del siglo XX y es todavía (y posiblemente lo será siempre), el jugador más gordo de la historia. Con dos metros de altura y 151 kg parece difícil de alcanzar en el fútbol de hoy en día. Jugaba de portero y cuentan las crónicas que se colgó del larguero un día y lo rompió.

José Molina, el portero jugador

José Molina es uno de los mejores porteros de la historia de España. Obviamente, esto le hizo acudir a la selección española donde llegó a debutar. ¿La anécdota?, que lo hizo de jugador de campo en vez de portero. En un amistoso contra Noruega jugado el 24 de abril de 1996, con todos los jugadores de campo cambiados hubo una lesión y al no quedar disponibles más cambios de jugadores de campo, el entonces seleccionador nacional Javier Clemente tuvo la curiosa idea de meter en el terreno de juego al portero valenciano como interior izquierdo. El jugador argumentó después que en la selección se juega de lo que haga falta.

El Trofeo Carranza inventó las tandas de penaltis

Se dice de los ingleses que inventaron el fútbol; de los franceses que crearon las principales competiciones internacionales. Pero tal vez lo que muchos no sepan es que la tanda de penaltis se invento en Cádiz, durante la disputa del Trofeo Carranza de 1962 y que se creó de forma totalmente casual y fortuita.

Hasta ese momento la costumbre era repetir el encuentro si este finalizaba en tablas. Sin embargo, aquella final del torneo que enfrentaba a Zaragoza y a Barcelona iba a suponer un antes y un después en la forma de proceder a deshacer los empates. Tras acabar el encuentro con empate a cero, el directivo del club gaditano, Rafael Ballester Sierra propuso ejecutar cinco lanzamientos desde el punto fatídico de forma consecutiva con tal de acortar la duración del torneo y darle una pronta resolución.

La FIFA y la UEFA adoptarían años después este sistema para las eliminatorias en grandes torneos. El primer gran título decidido por los lanzamientos de penalties fue la Eurocopa de 1976, en la que Checoslovaquia se impuso a Alemania con el penalti de Panenka.


Jugamos con mi balón

Durante el Mundial de 1930 cada equipo llevaba su balón. En la final de dicho campeonato que enfrentaba a argentinos y uruguayos, ninguno de los dos aceptaba jugar con el balón del otro así que el árbitro tuvo que tomar una decisión, se jugó cada parte con un balón.

El viaje en barco de Italia en 1950

Durante la década de los 40´s, el Torino dominaba el fútbol europeo sobradamente. Ese equipo era conocido como el “Grande Torino”. En 1949 ese equipo sufrió un accidente en la colina de Superga, en lo que se conoció como la tragedia de Superga. Diez de los dieciocho componentes de ese equipo formaban en la selección italiana, por lo que el mazazo fue tremendo, anímica y deportivamente. Por este motivo, los componentes de la nueva selección italiana, decidieron viajar en barco hasta Brasil para jugar el mundial de 1950.

EEUU y su equipo de todas las partes en el Mundial de 1950

Estados Unidos dio la campanada al ganarle a Inglaterra por 1-0 en el Mundial de Brasil 1950. El equipo norteamericano estaba compuesto por jugadores de todos los sitios posibles del mundo, que no se conocían entre si hasta unos días antes de empezar la Copa del Mundo. Para que se hagan una idea, el gol de la victoria fue obra del haitiano Getjens.

Iván Zamorano, 1+8

Iván Zamorano portaba el numero nueve a la espalda de su zamarra durante su etapa en el Inter de Milán. El equipo italiano contrato al astro brasileño Ronaldo que durante su primer año con los milaneses tuvo que portar el numero diez. Nike que era el patrocinador del equipo italiano y del brasileño medió en el asunto dado que por motivos comerciales el fenomenal delantero tenía que llevar el nueve en la espalda. Eso propicio que Zamorano tuviera que cambiar de dorsal eligiendo el dieciocho para llevar el nueve. ¿Como iba a hacer eso?, poniendo un singular + entre el uno y el ocho.

domingo, 8 de abril de 2018

El SuperDepor


El SuperDepor fue una de las grandes últimas noticias que recibió el fútbol español. Un equipo que surgió de la nada y se fue mejorando a sí mismo poco a poco hasta competir durante varias temporadas, y de tú a tú, con Real Madrid y Barcelona. Hoy os traigo su historia…

El SuperDepor como tal nació el 3 de octubre de 1992. El equipo, por entonces entrenado por Arsenio Iglesias, había conseguido la victoria en las cinco jornadas iniciales y marchaba líder en la clasificación. En la 6ª jornada, el Real Madrid visitaba Riazor. Todo parecía que iba a ser una visita de rutina cuando en el minuto 25, el electrónico reflejaba un 0-2. Entonces apareció un desconocido para el fútbol español: José Roberto Gama de Oliveira, Bebeto. El habilidoso delantero hizo un doblete, que junto a un gol en propio puerta, dejaría el resultado final en 3-2. Había nacido el SuperDepor ante su víctima preferida. Tras esa derrota, al Real Madrid le acompañaron otras 16 más consecutivas cada vez que visitaba A Coruña.

Aquel equipo tenía una gran base de jugadores: Liaño en la portería, Djukic en la defensa, Mauro Silva en la contención, Fran de estilete y Bebeto de goleador. Pronto llegarían descartes de otros grandes clubes, caso de Donato, y que darían un nivel superlativo. Todos juntos, hicieron del Deportivo el 2º equipo en el corazón de todos los españoles (menos los celtistas, claro). El caso Fran supuso otra muestra de poderío. El jugador lo tenía hecho con el Real Madrid, pero Lendoiro consiguió retenerlo, previo pago de la opción de compra al conjunto blanco (260 millones de pesetas). Esa temporada acabaron terceros en Liga, consiguiendo el derecho a pasear su nombre por Europa y mostrándose como alternativa al dúo de grandes. Despachados el Aalborg y el Aston Villa, el Eintracht devolvió al equipo a la realidad de la competición doméstica. Competición que cerraron como líderes tras su primera vuelta (4-0 al Real Madrid mediante). Los blanquiazules mantuvieron la posición hasta la última jornada, a la que llegaron con ventaja sobre el Barça de Cruyff. A estas alturas ya todos sabemos lo que pasó en esa jornada. Un Valencia ultra motivado defendió la portería a cal y canto durante 89 minutos, hasta el famoso penalti. Donato, el especialista, no estaba en el terreno de juego y Bebeto no mostró la confianza necesaria. Aun así, Riazor ya acariciaba el título mientras Djukic (puro carácter balcánico) colocaba la pelota para lanzar. Lo hizo suave y poco colocado. El sueño llegaba a su fin mientras González, portero ché para la ocasión, celebraba la parada como si hubiese ganado un Mundial… ahí lo dejo. El Barcelona era el campeón de la Liga 93/94.
Liaño, Zamora de la temporada, apuntó tras el encuentro al ser preguntado sobre la actitud del
Valencia: “arrieros somos y en el camino nos encontraremos”. Lo que igual no se imaginaba Liaño es que fuesen a encontrarse tan pronto y que la revancha sería tan dulce. Era la final de la Copa del Rey de la temporada 94/95. El SuperDepor levantaba su primer título tras vencer a los chés por 2 a 1 en la final, gracias a los goles de Manjarín y de Alfredo, éste último tras un gran cabezazo ante la mirada atónita de Zubizarreta. Un salto que ya forma parte de la historia del club.
El final del SuperDepor y la transición tras la salida de Arsenio Iglesias

Parte de ese SuperDepor, sino todo, se fue ese verano de la mano de Arsenio Iglesias. Para muchos, el SuperDepor acabó ese día, por estar ligado al ideario del “zorro de Arteixo”. “Le gustaba parecer más pailán de lo que era. De ahí que le llamaran El Zorro de Arteixo”, advierte Liaño. “Ejercía de padre y tampoco se complicaba mucho. Colocaba a la gente en su sitio y, eso sí, se preocupaba de armar bien al equipo atrás, de organizarlo a partir de la defensa y con Mauro Silva, que por delante de ella hacía por tres, con Fran, que era el mejor jugador español por encima de Guardiola o Míchel. Y con la guinda de Bebeto, que era excepcional, con esa dulzura en el pie, un tobillo único”, detalla Aldana.

En la temporada 95/96, ya de la mano de Toshack, los blanquiazules levantarían un nuevo título: la Supercopa ante el Real Madrid. Sin embargo, en Liga acabarían novenos y ese mismo verano Bebeto decidió regresar a su país natal, para jugar en el Flamengo. El proyecto se derrumbaba, pero Lendoiro volvió a dar un golpe en la mesa. Cerró un acuerdo con Canal Plus por un valor de 21 000 millones de pesetas. La economía del club estaba garantizada y ese contrato permitía seguir mirando de tú a tú a los grandes. Tras una temporada de transición y en medio de una vorágine de fichajes por parte de equipos españoles gracias a contratos televisivos (en esa época se acuñó el nombre de Liga de las Estrellas), llegarían a Riazor jugadores como Rivaldo, Naybet y Songo’o, a los que seguiría Flavio Conceiçao. La temporada 97/98 se presentaba con ilusiones renovadas, que fueron truncadas de golpe a escasos días del comienzo de la Liga, al conocerse la noticia de que el Barcelona acababa de depositar en las oficinas de la LFP los 4000 millones de pesetas que costaba la libertad de Rivaldo. Un mazazo enorme que acaba con el equipo en la 12º posición, muy lejos de lo esperado.

La ilusión perdida y el hueco dejado por Rivaldo, fueron ocupados por los fichajes de Manuel Pablo, Hadji, Scaloni, Pauleta y Turu Flores. Y apareció la figura de Javier Irureta, la extensión de Arsenio Iglesias, que devolvería al SuperDépor a la élite. Para los que separan estas dos etapas Arsenio-Irureta, se creó un nuevo mote al equipo: el EuroDepor.
La llegada de Irureta y el paso del SuperDepor al EuroDepor

La realidad es que la etapa Irureta, conocida para algunos como EuroDepor, fue incluso mejor que la etapa Arsenio. A mediados de la temporada 99/00 el club marchaba líder en la Liga gracias a la calidad de Djalminha y los goles de Makaay. El inolvidable delantero de nariz afilada anotó un hat trick ante el Alavés, un doblete ante el Barcelona y el gol más rápido de la historia del conjunto herculino, ante el Valladolid, en esa primera vuelta. El mago brasileño iluminó con su espectacular lambretta un 5 a 2 ante el Real Madrid. Los blancos pagarían su frustración por esa derrota clausulando a Flavio Conceiçao por 24 millones de euros. Seis años y 5 días después el Deportivo llegaba de nuevo a la última jornada como líder, con el Barcelona al acecho. Misma situación, diferente final. Los goles de Donato y Makaay hacían justicia, y los blanquiazules fueron campeones de Liga. 50 000 coruñeses salieron a las calles y otros 20 000 llenaron la plaza de María Pita para recibir a los campeones teñidos ya de rubio. Lo habían conseguido.
Las siguientes 4 temporadas confirmaron al Depor como un grande, 4 años en los que el equipo de Jabo Irureta finalizó 2º en 2 ocasiones y 3º en otras 2. El éxito que no acababa de llegar en la competición doméstica, lo hizo mediante la Copa del Rey. Ahí tuvo lugar algo que quedará grabado para la historia de este deporte, un Maracanazo a pequeña escala acuñado con el nombre de Centenariazo. Era el 6 de marzo de 2002 y todo estaba preparado en Madrid y en el Santiago Bernabéu para que el equipo merengue se diese un baño de gloria en su 100 aniversario como institución alzándose con el título. El Deportivo era un mero invitado a la fiesta. O eso es lo que se vendió en la prensa. La realidad presentó en el Bernabéu a un equipo perfectamente organizado desde el banquillo y con unos Valerón, Tristán, Sergio, Mauro Silva o Fran en un momento de forma envidiable. Sergio se encargó a los 6 minutos de demostrarlo y Tristán, en el 38, de confirmarlo. 0 a 2. Las 26 000 gargantas con bandera blanquiazul que había en el estadio resonaban como 200 000. Los de Vicente del Bosque, abrumados, no alcanzaron más que a recortar distancias con un gol de Raúl en el 58.
El EuroDepor, como bien sugiere su nombre, extendió su leyenda a Europa. 5 participaciones consecutivas en Champions y momentos históricos e inolvidables, como las victorias en el Parque de los Príncipes (1-3), Old Trafford (2-3), Highbury (0-2), Estadio Olímpico de Múnich (2-3), San Siro (1-2) o Stadio delle Alpi (0-1). Pero sin duda el momento más álgido de esta bonita historia ocurrió contra el Milan, en cuartos de final de la Champions 03/04. Tras caer por 4 a 1 en feudo italiano, el conjunto de Carlo Ancelotti fue arrasado en Riazor por un vendaval de juego y goles. 4 a 0 y el pase a semifinales. Ese partido sería elegido posteriormente por Marca como uno de los 10 mejores de la década y por The Guardian como el 3º mejor de la historia de la Champions League. En las semifinales, el Oporto de un por entonces desconocido Mourinho, acabaría con los sueños del equipo al caer por un global de 0 a 1, con un arbitraje bastante polémico en tierras lusas. Al final de la siguiente temporada, Jabo Irureta abandonó el club. Y con él se acabó la historia de amor entre el Deportivo y el éxito.


El papel de Lendoiro

Una historia que había empezado mucho antes, allá por 1992 cuando Lendoiro firmó por 700 millones de pesetas a Bebeto y Mauro Silva, dos desconocidos para el público español pero cracks en su país y que sólo 2 meses después de perder la “Liga del penalti” se proclamaron campeones del mundo con Brasil. Los trajo con la promesa de una tierra parecida a Brasil. “Sigo pensando que no les engañé mucho, quizá en el tiempo… pero la playa de Riazor sí guarda cierto parecido a Copacabana”, recuerda Lendoiro. A Bebeto se lo arrebató al Borussia Dortmund, que lo tenía casi hecho. A Mauro Silva lo firmó en una camilla en un vestuario, debido al acoso de la Roma. Sus fichajes fueron la llave para traer otros grandes jugadores. Aldana, suplente de la Quinta del Buitre en el Madrid, dudaba entre las ofertas de Sevilla y Deportivo. Entonces le llamó su amigo Ricardo Rocha y le avisó sobre los planes del conjunto blanquiazul: “ha fichado a Mauro Silva y me avisaron desde Brasil de que tenía casi cerrada la incorporación de Bebeto (…) son dos cracks, ¿cómo es posible? Vete para allí porque están armando un gran proyecto”.

La habilidad de Lendoiro para negociar se convirtió en leyenda. Fueron muchos los representantes y presidentes que se sentaron a negociar con él. Uno de los asiduos era Iñaki Báñez, quien llegó a declarar: “Siempre te citaba a las 22:45 para cenar, era su hora, pero podían dar las tres de la mañana sin que hubiese mencionado el nombre del futbolista por el que estábamos reunidos. El restaurante era como su casa y en muchas ocasiones te encontrabas pidiendo unos huevos fritos a las cinco para recenar”.

Así era el primer presidente del fútbol español que cobraba por serlo, que cogió un equipo modesto y lo convirtió en campeón. Lo hizo, eso sí, acarreando una deuda histórica. Fue el precio a pagar por las horas de buen fútbol, por la posibilidad de ver a cracks vistiendo las rayas azules y blancas, por la Liga, las Copas del Rey, las Supercopas de España y las semifinales de Champions, por haber llegado a ser el 4º mejor equipo del mundo según la IFFHS.
La huella imborrable del SuperDepor y EuroDepor

El gasto sobredimensionado hecho por el club en los años de bonanza económica sumió al equipo en una terrible deuda, se vio obligado a apretarse el cinturón y a bajar el nivel de las plantillas. Muy lejos quedan ya los años de excursiones por Europa, de cátedra en los mejores campos del mundo y de la sensación de no ser inferior a nadie. Pero fue una época que sirvió para crear un mito y que aún hoy, cuando los aficionados del equipo viajen por el mundo adelante y digan que son de A Coruña, se les identifique inmediatamente con el Depor o para que cuando entables una conversación de fútbol en las costas de Croacia con un local y le preguntes si es del Madrid o del Barcelona, te responda: “¿yo? Del Deportivo”.


Fuente: https://www.sportball.es/la-historia-del-superdepor-eurodepor/

viernes, 23 de febrero de 2018

Juan Carlos Ceriani, el inventor del fútbol



Juan Carlos Ceriani Gravier (9 de marzo de 1907, 25 de junio de 1996) fue un profesor de educación física Argentino-uruguayo y estaba muy vinculado con el Movimiento de la Asociación Cristiana de Jóvenes (ACJ) en Inglaterra, en el continente y el mundo.
Entre otras actividades, profesor de fútbol sala, se destaca por: ser el creador del Fútbol de salón (Indoor Soccer, así lo bautizó por primera vez) y también redactó las reglas de esta nueva actividad, aunque existe cierta controversia de que las reglas se hicieron en la ACJ (ACM) de São Paulo el original de las reglas cuando se las envió a los EEUU para hacer conocer como había surgido este nuevo deporte en 1930, luego de la Copa Mundial de Fútbol decada 1930 que se jugara en Montevideo, Uruguay.

También es el creador del balón de Fútbol de Salón, conjuntamente con el Sr. Esperón (padre del Prof. José E. Esperón) y que en varias publicaciones narrara esta historia.

Se destacó, también como entrenador de natación, siendo uno de los fundadores del Club Biguá, cuando la ACJ de Montevideo había resuelto no competir con sus nadadores a nivel federal, esa fue la razón de la creación del club junto a otros socios de la ACJ. De allí la presencia del triángulo rojo en la identificación del Club Biguá (como fondo del pato) este es el emblema mundial de la YMCA _ ACJ.

Tuvo destacada participación en los eventos juveniles a nivel mundial en Europa, cuando finalizó la segunda guerra mundial. Obtuvo su título de Profesor en Educación Física en el Springfield College, Massachusetts, EEUU.

Ingresó a la ACJ de Montevideo el 6 de junio de 1926 y la dejó el 31 de diciembre de 1955, para ocupar la Secretaría General de la Federación de Asociaciones Cristianas de Jóvenes y en la ACJ de Montevideo, ocupando el cargo de Subdirector del Departamento de Educación Física y luego el de la Secretaría General.

En abril de 1950, integra el Comité Mundial de Trabajo con Menores, perteneciente a la Alianza Mundial, para llevar a cabo en el Continente Sudamericano un catastro del trabajo que realizan las asociaciones entre los niños. Viaja, por ese motivo, a EEUU a una Conferencia por distintos lugares de ese país, por el término de diez semanas.

El 1 de julio de 1954, pasa a prestar servicios en Comisión de la Alianza Mundial de Asociaciones Cristianas de Jóvenes con sede en Ginebra, Suiza.

Se desarrolló en Uruguay en el año 1930 en un momento en que reinaba en el país un auténtico fervor; era el año en que la Selección de fútbol de Uruguay había obtenido el primer Campeonato del Mundo de fútbol de cancha.

Ceriani, buscando darles una alternativa (bajo techo) a los jóvenes, utilizó las reglas del waterpolo, balonmano y baloncesto y adaptó parte del fútbol de campo, redactando las primeras reglas de juego que anunciaban la creación de un nuevo, único y diferente deporte.

En el reglamento original que diera vida a este nuevo deporte se tomó del baloncesto las mayorías de las penalidades, los 5 jugadores, el tiempo de juego (40 minutos), el bloqueo, el posicionamiento de algunos jugadores, el registro del juego (planillas) y el sistema de control de tiempo, del balonmano se recogió la prohibición de tirar a la meta desde cualquier lugar, las medidas del campo de juego y los arcos. Del waterpolo toda la reglamentación relacionada a los arqueros. Del hockey sobre patines las rotaciones de los jugadores y del fútbol, el juego con el píe. Es decir en este nuevo deporte no solo reúne reglas de diferentes deportes, sino también técnicas de ellos.

viernes, 12 de enero de 2018

La Expansión Internacional del Fútbol


Con el pasar de los años, el fútbol se expandió rápidamente en las islas británicas, donde se crearon nuevas asociaciones de fútbol, aparte de la inglesa (fundada en 1863), que representaban a las cuatro regiones del por entonces Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda: la Scottish Football Association (Escocia, 1873), la Football Association of Wales (Gales, 1876) y la Irish Football Association (Irlanda, 1880).​ A finales de los años 1880 el fútbol comenzó a expandirse rápidamente fuera del Reino Unido, principalmente debido a la influencia internacional del Imperio británico.

El auge del fútbol a nivel mundial motivó la creación de la FIFA el 21 de mayo de 1904. Las asociaciones fundadoras fueron Bélgica, España (representada por el Madrid F. C.), Dinamarca, Francia, Países Bajos, Suecia y Suiza. Las cuatro asociaciones de fútbol del Reino Unido, las denominadas Home Nations, se opusieron a la creación de dicho órgano.​ Debido al crecimiento del fútbol, la FIFA había anunciado la primera competición internacional de selecciones para 1906, pero por problemas internos de varias asociaciones la misma no se desarrolló.​ El fútbol ya se había presentado al mundo por medio de una serie de encuentros de exhibición durante los Juegos Olímpicos de 1900, 1904, 1906 (juegos intercalados), todos a nivel de clubes, hasta que la edición de 1908 recibió por primera vez una competición de selecciones. La medalla de oro quedó en manos de la selección de fútbol del Reino Unido.


La Primera Guerra Mundial hizo retroceder el desarrollo del fútbol, pero las ediciones de 1924 y 1928 de los Juegos Olímpicos revitalizaron el deporte, en particular las actuaciones de la selección uruguaya. Este nuevo crecimiento del fútbol motivó que la FIFA confirmara el 28 de mayo de 1928 en Ámsterdam la realización de un campeonato mundial de selecciones, cuya sede sería confirmada el 18 de mayo de 1929 en el congreso de Barcelona. Uruguay sería sede de la primera edición de la Copa Mundial de Fútbol, que se celebraría en conjunto con el centésimo aniversario de la primera Constitución uruguaya. La selección uruguaya se quedó con el primer título de la historia de la competición. La segunda edición del torneo se realizó en 1934 en Italia, y fue utilizada por el dictador Benito Mussolini como propaganda de su régimen. La competición se vio deslucida debido a la intervención de Mussolini, que hizo todo para que su selección italiana obtuviera el torneo, incluso con amenazas a los árbitros de la final.​ La tercera edición del torneo también se vio deslucida debido a Mussolini, que antes de la final entre Italia y Hungría envió un telegrama a su selección amenazándolos de muerte. Finalmente la selección azzurra, que vistió un uniforme completamente negro representando al Partido Nacional Fascista, se impuso en la final por 4 goles a 2.​En 1916 se fundó la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol), que ese mismo año organizó la primera edición del Campeonato Sudamericano de Fútbol, actual Copa América—dicho torneo se mantiene hasta la actualidad como el más antiguo de la historia del fútbol a nivel de selecciones, de los que todavía existen—.​ En esa primera edición participaron Argentina, Brasil, Chile y Uruguay, resultando campeón este último.

La Segunda Guerra Mundial también tuvo un efecto similar sobre el fútbol. En 1946 las Home Nations, que se habían desafiliado de la FIFA tras la Primera Guerra Mundial, volvieron al órgano internacional. El 10 de mayo de 1947 se considera una fecha de vital importancia para el resurgimiento de la FIFA y del fútbol mundial, gracias a la realización del encuentro amistoso entre la selección británica y un combinado de futbolistas europeos, el Resto de Europa XI, en el denominado Partido del Siglo. El encuentro se disputó en Hampden Park, Glasgow, Escocia, ante 135 000 espectadores. El conjunto británico ganó el partido con un marcador de 6 goles a 1, y la recaudación del partido fue donada a la FIFA para ayudarla en su relanzamiento.​ La primera edición de la Copa Mundial posterior a la Segunda Guerra Mundial se desarrolló en Brasil durante 1950. El triunfo de la selección uruguaya en el recordado Maracanazo coronó el resurgimiento de la FIFA y del fútbol mundial.

viernes, 17 de noviembre de 2017

Las Reglas de Cambridge


Los registros de la práctica de diferentes códigos de fútbol en la Universidad de Cambridge se remontan al año 1579. Desde entonces hasta mediados del siglo XIX cada equipo de la zona disputaba sus partidos con su propio juego de reglas. Fue en 1848 cuando dos estudiantes de la universidad, Henry de Winton y John Charles Thring, hicieron un llamado a miembros de otras escuelas para definir un único juego de reglas: las reglas de Cambridge, creadas junto al University Foot Ball Club.Aparte deCambridge, también participaron Eton, Harrow, Winchester, Shrewsbury y Rugby. Actualmente no se conserva ninguna copia de las reglas de 1848, aunque todavía existe una que corresponde a 1856, posiblemente diferente en cuanto a contenido, que se conserva en Shrewsbury.

Las reglas de Cambridge fueron tomadas como base para la creación del fútbol asociación y de la Football Association en 1863. Las únicas diferencias radicaron en que las reglas de la Asociación no permitían el juego brusco y la utilización de las manos para trasladar el balón de tiento.
“Las Reglas de Cambridge parecen ser las más adecuadas para ser adoptadas por la Asociación.”


Charles Alcock, miembro del comité de The FA

Las reglas de 1856, las más antiguas que se conservan, contemplaban diferentes aspectos del juego: el inicio y reanudación del juego tras cada gol, los saques de meta y de banda, la utilización de las manos para tocar el balón y empujar o sujetar a los rivales, la definición de los encuentros e incluso una regla de fuera de juego.En 1862 Thring presentó un juego de reglas simples que reducían la cantidad de texto y de número de reglas.

Una vez establecidas las reglas de Cambridge, las mismas fueron clavadas en los árboles de Parker’s Piece, un amplio parque en la ciudad usado para los juegos populares, y allí se jugó el primer partido siguiendo las nuevas reglas. Por esta razón los habitantes de Cambridge colocaron una placa recordatoria en el parque que dice:
“Aquí en Parker’s Piece, en los 1800s, los estudiantes establecieron un conjunto de simples reglas de fútbol enfatizando habilidad sobre fuerza, que prohibieron atrapar la pelota y zancadillear. Estas reglas de Cambridge fueron la influencia definitoria de las reglas de 1863 de la Football Association.

viernes, 20 de octubre de 2017

Rinus Michels y el estilo de Fútbol Total








“Llámenme Míster”


Rinus Michels cambió al fútbol holandés y al Ajax, al que ligó casi toda su vida. Primero como jugador, donde tuvo una carrera exitosa, jugando 269 partidos y marcado 121 goles. Delantero centro, Michels jugó cinco partido con la selección holandesa, un equipo al que años después convertiría en la envidia del mundo. Si uno mira el palmarés del Ajax, descubre que sólo diez Ligas adornaban sus vitrinas antes de la llegada de Michels al banquillo. No había rastro de ningún título europeo, por entonces una quimera para el equipo ajacied, perita en dulce para los grandes del viejo continente. Una dinámica que cambió con la llegada de Rinus Michels al club un 22 de enero de 1965. El impacto fue total: el equipo pasó de pelear por salvarse del descenso a ganar la Liga un año después. Cinco más tarde, el club colocó su primera Copa de Europa en el museo. Pero todo eso se comenzó fraguar en el primer día de entrenamiento del técnico holandés. Michels saludó uno a uno a todos sus jugadores, entre ellos un joven flacucho de nombre Johan y apellido Cruyff. “Llámenme Míster”, apuntó a sus jugadores. Los futbolistas se miraron sorprendidos, sin entender muy bien que ese tipo con maneras de General (así pasaría a la historia) fuera capaz de levantar a un equipo muerto.

Los jugadores enfilaron el camino al campo de entrenamiento mirando de reojo a su entrenador, quien trotaba alrededor en una pista roja con una libreta en la mano. Michels apuntó ahí todos los detalles de la primera sesión: los aciertos, los tiempos de carrera de sus jugadores, los errores… Al día siguiente, el técnico holandés reunió a sus jugadores para la primera charla. “Vamos a organizar un estilo de juego al que llamaremos pressing football”, señaló. Nadie entendía muy bien lo que quería decir. Unas palabras que fueron rebotadas por la prensa, que lo bautizó como ‘fútbol total’. Unos años después, tras ganar varios títulos de Liga y la Copa de Europa, Michels explicó su idea: “Acosar sin tregua ni respiro al adversario para recuperar la posesión del balón, y no ceder a ningún precio la iniciativa del ataque al contrincante, contando con dos requisitos básicos: un espíritu de lucha inquebrantable y una perfecta preparación física, sin los cuales el sistema se derrumba irremediablemente”.

Europa, la obsesión

Michels, a pesar de ser un técnico que amaba la disciplina, otorgó total libertad a sus jugadores, eso sí, siempre sobre tres puntos básicos: practica del fuera de juego, pressing ofensivo y posesión del balón. También desarrolló un completo plan de entrenamiento para Johan Cruyff, con el objetivo de fortalecer todas sus facultades y potenciar un físico frágil. 

Un año después de su llegada al club, el Ajax de Michels se cruzó con el mítico Liverpool de Bill Shankly en la Copa de Europa. Esta vez el enfrentamiento no fue ningún trámite para el grande: el Ajax destrozó a los ‘reds’ con un contundente 5-1 en la ida. La vuelta en Anfield acabó con un empate a dos. Sin embargo, el equipo holandés no pudo pasar de los cuartos de final, donde el Dukla Praga ejerció de verdugo. El siguiente intento en la Copa de Europa se frustró en la primera ronde, donde el Ajax fue eliminado por el Real Madrid. El gran salto llegó en la temporada 1968-1969. Los holandeses, tras haber eliminado al Nuremberg, Fenerbahçe, Benfica y Spartak Trnava, se plantaron por fin en la final. Pero el enemigo, el Milan, era demasiado grande para un equipo que aún necesitaba pulir ciertos defectos. Prati, con dos goles en el primer tiempo, encarriló la final para los italianos. El gol de Vasobic en el minuto sesenta de partido dio esperanzas a los holandeses, que acabaron por morir con los dos tantos del Milan en los últimos veinte minutos. Europa se había convertido en una obsesión, y más después de que su eterno enemigo, el Feyenoord, se convirtiera en campeón de Europa en 1970.
El premio llegó en 1971. Michels había reforzado al equipo con jugadores como de Ruud Krol y Gerry Mühren. Nombres que se unían a los Neeskens, Haan, Keizar, Cruyff… Un equipo de ensueño con un solo destino: ganar la Copa de Europa. El Ajax se paseó antes de llegar a la final, derrotando al Atlético de Madrid, Celtic y Basilea por 3-0 en casa. La final fue en Wembley ante el sorprendente Panathinaikos, un equipo que venía de remontar un 4-1 en contra en las semifinales ante el Estrella Roja. Pero no hubo opción para los griegos en el partido. El Ajax abrió el marcador en el minuto cinco por medio de Dick van Dijk y lo cerró en los últimos instántes con el gol de Arie Haan. La primera Copa de Europa del Ajax viajaba a Holanda, era el triunfo de una idea revolucionaria, donde ganar era importante, pero aún más importante era el cómo.


Viaje a Barcelona

Para sorpresa de todos, Rinus Michels abandonó al Ajax, dejando a Stefan Kovacs, su ayudante, a los mandos del equipo. El técnico rumano dio un nuevo impulso a las ideas de su mentor, llevando al Ajax a ganar dos Copas de Europa de manera consecutiva. Mientras tanto, Michels apostó por un nuevo reto: acabar con la hegemonía del Real Madrid de Miguel Muñoz. No obstante, el holandés dejó algo más en el club azulgrana. Plantó la semilla de lo que es hoy en día el Barcelona. En la actualidad nadie puede entender el Barça sin el peso de cantera, sin su 1-4-4-3 o su estilo de juego, marcado por la posesión del balón. Michels introdujo todas esas ideas, que terminaron de calar hondo con la llegada de Johan Cruyff en 1974. Entre los dos hicieron campeón del Liga al Barcelona ese mismo año.

Como ya hizo tras ganar con el Ajax, Michels decidió salir del Barcelona, buscando un nuevo equipo donde seguir plasmando sus ideas. El destino fue la selección holandesa, a la que convirtió en un equipo mítico. No ha habido ninguna selección que haya jugado como la ‘Naranja Mecánica’ en el Mundial de 1974. Jan Jongloboed; Ruud Krol, Wim Rijsbergen, Wim Suurbier, Adrianus Haan, Wim Jansen, Johan Neeskens, Johan Cruyff, Rob Resenbrink, Jhonny Rep y Willem van Hanegem. Ese fue el once tipo de Michels durante todo el campeonato, que arrancó con una victoria por 2-0 ante Uruguay. Sin embargo, Holanda no pudo con el rocoso equipo sueco días después. Un empate que le obligó a jugársela ante Bulgaria, a la que no dio opción alguna goleando 4-1. Todos los ojos miraron para aquella atípica selección, en los futbolistas gozaban de plena libertad fuera del campo. La siguiente fase fue un paseo para la ‘Naranja Mecánica’: 4-0 a Argentina, 0-2 a Alemania Democrática y 2-0 a Brasil. Todas las quinielas daban como máxima favorita a Holanda. No importaba que Alemania jugara en casa, Holanda, ese equipo donde ataque y defensa se unían en un todo, parecía imposible de batir. Una sensación que se acentuó aún más con el gol de Neeskens de penalti en el minuto dos. Las crónicas apuntaban a una nueva goleada, pero Alemania llevó el partido a su terreno, frenando la máquina holandesa. Breitner (de penalti) y Müller dieron al vuelta al marcador antes de llegar al descanso. La sorpresa se hizo realidad en el minuto noventa. Alemania había derrotado a Holanda. A pocos le importó el KO en la final, Michels pasó a la historia como creador de un equipo brillante. The Times, décadas después, le señaló como el mejor entrenador de la historia del fútbol mundial.
Después de construir la ‘Naranja Mecánica’, Michels volvió al Ajax, donde estuvo tan solo un año. El FC Barcelona le volvió a llamar con el objetivo de apuntalar las bases que había puesto dos años antes. Fue una nueva etapa de azulgrana, que duró desde 1976 a 1978. Desde ahí marchó a Estados Unidos, a los Los Angeles Aztecs, para volver a Europa, al Colonia. Pero Michels no se podía despedir sin tocar de nuevo la cima. La selección holandesa, catorce años después de la final del Mundial ante Alemania, le reclamó para la Eurocopa de 1988. El técnico holandés se encontró con una nueva generación de futbolistas, brillantes a la hora de plasmar sobre el campo sus conceptos. Ronald Koeman, Frank Rijkaard, Ruud Gullit y Marco van Basten… Michels y toda Holanda se tomaron su particular venganza de 1974 derrotando a Alemania en las semifinales. Marco van Basten, producto de la cantera del Ajax que Michels empezó a potenciar, metió a los tulipanes en la final (2-1). Holanda por fin levantó su primer gran título tras ganar a la URSS 2-0, con tantos de Gullit y Marco van Basten.
Tras el éxito en la Eurocopa, Michels retornó fichó por el Bayer Leverkusen y se despidió de los banquillos en 1992 tras volver una vez más a la selección holandesa. "Era un entrenador con una superioridad natural que era respetada por el equipo; un hombre de pocas palabras, aunque en su última época se volvió más humano". Así define Ronald Koeman al técnico holandés, quien falleció en febrero de 2005 por culpa de un problema cardíaco. El fútbol decía adiós a una de las personas que mejor han sabido entenderlo. Y es que sus ideas, casi cincuenta años después de su primera charla en el vestuario del Ajax, están más vivas que nunca.